María Cicuéndez Luna

Periodista especializada en Crecimiento Personal


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CAMINANDO POR LA PAZ

*Foto de  Plum Village

 

Si restablecemos la paz en nuestro interior,

tenemos la oportunidad de restablecerla con los demás

Thich Nhat Hanh

El futuro no llega de repente, se va gestando en un embarazo invisible hasta que empieza a manifestarse. Anoche durante la Meditación Caminando por la Paz con motivo de la presentación del documental Camina Conmigo vislumbré otro Madrid, otro futuro, más amable y consciente para el mundo. Continue reading

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SE BUSCAN HÉROES CALLEJEROS CON GURU EN CALIFORNIA

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Me preocupa  ser testigo de cómo la gente vende su alma al diablo, metafóricamente hablando, aceptando falsos gurus que les hacen promesas de la Era de Acuario, encubiertas bajo cursos de Coaching, Marketing, Crecimiento Personal etc… cuya intención final es atraparles en un bucle de cursos infinitos y certificados made in USA que, además de limpiarles la cartilla, prometen “subirles la energía vital” y elevar, si acaso, el EGO  de sus víctimas, ¡a no se sabe que dimensión del Ciberespacio! Continue reading


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VIVIMOS PARA DESARROLLAR UN DON

Vivimos para Desarrollar un Don

Desde Burkina Faso, Sobonfu Somé, nos hace llegar el eco de los mensajes de unidad y solidaridad que resuenan en occidente con la fuerza de los tambores africanos. “Vivimos para desarrollar un don”, lanza al viento prestando su voz a la madre tierra. Continue reading


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¿EN QUÉ DE TU VIDA QUIERES SER “LO MÁS”?

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Sin buscarlo, como suele ocurrir con aquello que está en nuestro destino, durante mi viaje por los castillos del sur de Francia, pude conocer un poco de la doctrina de los Cátaros (o Albigenses), autodenominados “Buenos hombres” por su búsqueda constante de la pureza de Espíritu. Continue reading


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APRENDER A MORIR, APRENDER A VIVIR

Cuando el lama tibetano Sogyal Rimponché tomó contacto con la cultura occidental se sobrecogió al darse cuenta de la ignorancia con respecto a cómo tratar a los enfermos terminales y cómo enfrentarse a la muerte. Se llenó de compasión al ver lo desvalidos que estaban tanto los moribundos, como sus familiares y el personal médico a su cargo. Sorprendentemente, la sociedad más avanzada del mundo había perdido la caridad por sus semejantes y la conciencia de que la muerte es solo una transformación hacia otro estado de Vida…

Fue entonces cuando decidió escribir un libro dirigido a todas las personas de cualquier credo. Haría el esfuerzo de tratar de simplificar las ideas tibetanas vinculadas a la vida y a la muerte para poder calmar los corazones heridos, tanto de los moribundos, como de sus seres queridos. “El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte” es un canto a la esperanza de que la vida no termina con la muerte del cuerpo físico, sino que sigue un proceso evolutivo hacia la Energía que nos vió nacer.

A lo largo del libro, Sogyal Rimponché hace alusión a creencias tibetanas con respecto a las fases de la muerte, denominados bardos. Estados/realidades diferentes de la mente, desde el momento que se fallece hasta la Iluminación del Ser. Para facilitar su comprensión hace una similitud con las etapas más conocidas de personas que han tenido una experiencia extra corporal hasta ser reanimadas. Es decir, basándose en la vivencia de muchas personas, detalla como al salir del cuerpo se podría sentir bienestar y la capacidad de percibir todo alrededor aunque su presencia ya no fuera física. Podrían verse familiares o seres conocidos y queridos por la persona y una luz inmensa que invita a atravesar un túnel hacia ese estado de paz.

La profundidad, belleza y sabiduría de sus palabras solo puede ser transmitida a través de sus propias enseñanzas en el libro, la intención de este artículo no es resumir su obra, sino darla a conocer para ayudar a los moribundos y a sus familiares a afrontar el miedo al deterioro físico y al dolor. Es una llama viva de impulso para afrontar esos momentos finales con valentía y compasión.

Como en occidente la mayoría de los enfermos terminales fallecen en hospitales o en residencias de ancianos, sería importante crear un ambiente acogedor y pacífico para la persona enferma. Evitar discusiones, visitas aglomeradas y tensiones alrededor del moribundo. Darle la mano con afecto y escuchar sus temores. Ayudarle a reconciliarse con quién tenga que hacerlo. Pasar las fases de rechazo a la muerte, rabia, dolor, depresión y aceptación.

Rezar si se tiene fe, cualquiera que esta sea. Desnudar emociones y dejar que el corazón se exprese, aunque sea a través de la voz del silencio. Despedirse del enfermo y darle permiso para continuar su camino, no lo hará si no está seguro de que los que se quedan estarán bien. Se recomienda evitar llorar en el momento de la muerte porque la conciencia del moribundo es muy vulnerable en esos momentos. De hecho en Tibet mucha gente elige morir sola para no apegarse a nadie y poder descansar en paz justo después de fallecer. Se cree que es mejor no mover el cuerpo y dejarle en reposo durante tres días para el comienzo de su tránsito de una manera serena y sin interferencias.

Sin embargo, en occidente es impensable seguir esas creencias. El personal médico se precipita a ver el estado del paciente, cuando la reanimación o las medidas de mantenimiento vital pueden ser causa de perturbación, molestia y distracción en el momento crítico de la muerte.“El pensamiento que se tenga al morir regresará al despertar” por eso hay que procurar que sea sereno.

¿Qué pasa a partir de entonces? ¿Qué ocurre desde el momento en el que una persona fallece? ¿Termina ahí su historia para siempre o revive hacia otros estados en un viaje hacia las estrellas? El ego se apega a nuestra identidad actual, pero la esencia de vida que hay dentro de cada cual anhela “volver a casa” como un río que desemboca en el mar.

Dicen los tibetanos que podrían pasar 49 días desde que la persona fallece hasta que se vaya de este plano físico. Es momento para perdonarnos por nuestras faltas. Se es el juez y el acusado. En ese tiempo sugieren que se rece por el difunto y se atienda a sus familiares, que se recuerde semanalmente el día y la hora de su fallecimiento y se envíe luz al fallecido. Sería recomendable evitar disputas entre sus parientes porque esto podría entorpecer su evolución. En este nuevo estado de conciencia “no físico”, se es si acaso más receptivo y vulnerable. Pasada esta etapa, su espíritu tendría que pasar por nuevas fases previas a la reencarnación según los tibetanos o a su fusión con la divinidad o la fuente de Vida.

Nos encontramos ante el misterio de la existencia, “¿De dónde venimos y hacia dónde vamos?” Cada cultura y credo tendrá una manera de enfocarlo, pero la realidad es que el hombre se encuentra solo y atemorizado ante la idea de la enfermedad, de la pérdida de un ser querido o de su propio fallecimiento. En la cultura de la ciencia y de la tecnología seguimos sin tener respuestas claras sobre un tema a evitar: la muerte.

Personas como Sogyal Rimponché o la psiquiatra suiza Elizabeth Kübler-Ross se han acercado a nuestros temores desde la compasión y la dedicación, desde su experiencia con muchos enfermos a los pies de su cama y de su alma. Como diría Buda: “Os he mostrado el camino de la liberación, ahora os toca a vosotros recorrerlo”.

María Cicuéndez

!cid_F0E8B07533024E168591E4EBC4DB1880@MaraCicundez

LIBROS RECOMENDADOS AL RESPECTO:

Autor: Sogyal Rimponché“El Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte”
Autora. Elizabeth Kubler-Ross:
La Muerte un Amanecer”
“Aprender a Morir, Aprender a Vivir”
“La Rueda de la Vida”
Autora. Rose Mary Altea:  www.rosemaryaltea.com
“El Aguila y la Rosa”
Autor: Brian Weiss Muchas Vidas, Muchos Maestros”.
Autor: T.Lobsang Rampa
“El Tercer Ojo”

PELÍCULAS SUGERIDAS 

“El Fin es Mi Principio” Director: Jo Baier.
“La Ultima Puerta” (The Lazarus ChildDirector:Graham Theakston. Actor conocido: Andy García.
“La Fuente de la Vida” (The FountainDirector: Darren Aronofsky.
“El Mejor” (The GreatestDirector:Shana Feste. Actores conocidos: Pierce Brosnan y Susan Sarandon.
“Más Allá de la Vida” Director: Clint EastwoodActor conocido: Matt Damon.
“Tierra de Ángeles” Director: Kay Pollak

Texto del libro “El Tercer Ojo” (T.Lobsang Rampa) en el que un lama guía a un
lama anciano moribundo para abandonar el cuerpo físico en la primera etapa del viaje hacia si mismo:

“Había que mantenerlo consciente a toda costa, se le desvanecieron los colores aúricos. Tomó sus manos entre las suyas y le habló cariñosamente. 
‘Te acercas anciano, al momento en que te librarás de las penalidades de la carne. Sigue mis consejos para que puedas escoger el mejor camino, el camino más fácil.Tus pies se enfrían. Tu vida se va escapando y se acerca el momento en que nada quede de ella en tu cuerpo. Piensa con calma, anciano y te convencerás de que nada hay que temer.

Tu vida va saliendo de tus piernas y tu vista se apaga y el frio trepa por tu cuerpo, siguiendo la estela que deja tu vida al marcharse. Serénate en estos últimos instantes, pues nada hay que temer porque se te vaya la vida hacia la “Mayor Realidad”.

Las sombras de la noche eterna empañan la vista y la respiración te falla por momentos. Se acerca el instante en que tu espíritu se verá definitivamente libre para disfrutar de los placeres del “Otro mundo” Serénate, ha llegado el momento de la liberación´.

Mientras hablaba, el lama iba acariciando la cabeza del moribundo desde la nuca a la coronilla para liberar el espíritu sin dolor. ‘Se te apaga la vista y te falla la respiración. Se te enfría el cuerpo y ya no oyen tus oidos los ruidos de esta vida. Serénate y marcha en paz porque ya está aquí la muerte contigo. Sigue el camino que te hemos indicado y gozarás de paz y de alegría. Sigue tu camino, continua por la senda indicada. Abandona por completo este mundo de la ilusión y penetra en la mayor realidad. Sigue tu camino”.