María Cicuéndez Luna

Periodista especializada en Crecimiento Personal

1.000 MANERAS DE VIVIR

4 Comments

Me contaron que una niña suiza de origen caribeño estuvo en el Jardín de Infancia con profesoras españolas. Entre ellas crecía feliz jugando y desarrollando su creatividad sin límites, hasta que creció y le cambiaron a un colegio “serio de mayores”, donde la perfección era la meta. Los padres observaron que la niña se iba apagando, que iba perdiendo espontaneidad por segundos, que, en lugar de ser locuaz y pizpireta, había pasado a ser callada y reservada. En su nuevo colegio no estaban permitidos los errores porque eran síntoma de debilidad, no se podía expresar en alto opiniones contrarias a lo establecido. La vida estaba marcada por el reloj de la precisión.

La niña no tenía los recursos para decidir salir de esa cárcel. La niña solo tenía la presión ahogadora de ser perfecta como fuese, de sacar buenas notas para que sus padres la quisieran y para que mereciera un lugar en el mundo. No obstante, los padres, se dieron cuenta de la angustia de la niña, de su pérdida de sí misma y decidieron rescatarla de lo que pensaron era lo mejor para ella, y encontrar un colegio más amable para su tierno y sensible corazón.

Esta historia real, me llevó a recordar la importancia de que, como adultos, los padres internos nos rescaten de las trampas de la vida. Nos enseñaron a buscar ayuda fuera, lo que cada vez se hace más, con el apoyo de profesionales como coach personal y laboral, entrenador personal, fisio etc… pero probablemente sea necesario recordar la necesidad de recurrir a los sabios padres internos de la psique para que nos indiquen el camino correcto para nosotros.

Y es que cada persona tiene un “camino correcto en exclusiva”. No todo es para todos, sino que hay 1000 maneras de vivir, lo que en definitiva hace la vida más interesante. Al igual que tenemos intolerancia a ciertos alimentos de los que otros repiten ración… Hay un mapa de vida personal e intransferible para cada ser. El error que cometemos es acoplarnos a otras formas de ver la vida, empeñarnos en encajar, calzando tacones que dañan nuestros pies. Somos Espíritus Libres a pesar de los pesares, la domesticación no acaba de hacer efecto. El cuerpo se resiente y se expresa quizás a través de la enfermedad.

En esa lucha interna entre “buscar otros puertos o adaptarse”, el panorama actual permite ciertos nichos para “ser como te dé la gana”. En un mundo de valores indefinidos, donde las virtudes de antaño son cuestionadas, mientras otros se obcecan en aferrarse a la desgastada visión de un pasado en evolución, hay esperanza para buscar otras formas de expresión, para crear una “vida a la carta”. Son buenos tiempos para emprendedores con pasión y fuerza, para enfrentarse y superar dificultades en el camino. “El niño no se hará adulto hasta que rompa la adicción a la armonía, y entre a participar con júbilo de las tensiones del mundo”, Bly Robert.

Esto me recuerda que en la Era Hedonista del “disfrute” frente a la adversidad, los padres internos de la psique advierten sobre la presión de tener que tener una vida ideal para otros. Las redes sociales están haciendo mucho daño idiotizando a las masas con una vida exitosa a golpe de VISA. En periodos de vacaciones parece que el nivel de sufrimiento a lo tonto por no estar en las Seychelles es trending topic. ¿Qué nos está pasando como sociedad?…

Sin darnos cuenta, solo por contaminación en el ambiente, podemos sufrir como “la niña del colegio perfecto entre seres perfectos”. La exigencia externa por ser y vivir de una determinada manera se puede convertir en una tirana interna, un virus que extirpar.

El verano es un momento idóneo para escuchar a los padres internos de la psique, soltarnos el pelo y chapotear en el agua, disfrutar de las cosas sencillas de cada día y de los infinitos regalos que recibimos. Una oportunidad para recordar que nacimos para ser felices.

María Cicuéndez

 

 

 

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Author: María Cicuéndez Luna

mariacicuendezluna@gmail.com

4 thoughts on “1.000 MANERAS DE VIVIR

  1. El mundo es un sitio muy ruidoso donde todo va a mil por hora, lo que hace difícil pararse y escucharse a uno mismo… lo que facilita que vayamos saltando de inercia en inercia marcadas por otros… que importante me parece romper con las inercias, liberar la carga…hacer tu camino…

  2. Hola María, muy acorde con mi forma de ver la vida, como diría el principito “lo esencial es invisible a los ojos” y lo difícil es el baño de consciencia ante esta evidencia…

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