María Cicuéndez Luna

Periodista especializada en Crecimiento Personal

ILUMINA TU SOMBRA

4 Comments

En la Era del hedonismo salpicado de experiencias vibrantes y de felicidad postiza es vital aprender a detectar nuestra propia toxicidad, así como la ajena, que puede estar más o menos encubierta. A algunos se les ve el plumero y los colmillos vampíricos, pero los más peligrosos son los sepulcros blanqueados, blancos por fuera, pero envueltos por la sombra que el psiquiatra Carl Jung catalogó como el lado oscuro de nuestra personalidad.

La periodista Julia Navarro dedica su último libro a diseccionar el arquetipo de “la sombra” encarnado en la Historia de un canalla, un thriller de gran complejidad psicológica, en el que la autora rompe con su registro literario, de novela histórica, para describir, sin falso pudor, la ambición, la codicia y el egoísmo del ser humano.

Su lectura me ha hecho de revulsivo para detectar actitudes tóxicas que tenemos todos, detrás de una fachada más o menos amable. Me pregunto qué sentido tiene enfrentarse al mal cuerpo que deja leer cómo este malo malísimo destruye vidas, familias, sueños y reputaciones. Me respondo que es una medida de protección contra vampiros múltiples. Engancha desenmascarar cómo siente la sombra, cómo traiciona lealtades, miente, engaña y manipula a su antojo sin importarle las consecuencias. Sin embargo, leer sobre el abuso del machismo y la violencia de género golpea como un latigazo que destroza corazones, y asquea descubrir la manipulación política que mueve las masas a golpe de talonario.

Julia Navarro desgrana una vez más problemas sociales de actualidad y deja entrever los demonios internos de los personajes, sus miedos, traumas y decepciones. No obstante, “su canalla” va mucho más allá de lo tóxico, un término que se ha puesto de moda para catalogar a personas non gratas que contaminan su entorno y que por su carga negativa hay que evitar sin contemplaciones. Me asombra comprobar que este concepto mola mucho al usuario, que haciendo gala de un victimismo, con tintes de supervivencia, encuentra siempre tóxicos alrededor pero no se da por aludido… Viene a ser como ver la paja en el ojo ajeno e ignorar la viga en el propio. Iluminar la sombra invita a cuestionar de qué manera puedo ser yo tóxico para mi mismo y para otros.

Recientemente he detectado una sub-especie, híbrido-mutante en cuanto a toxicidad se refiere, previo al tóxico por excelencia y sin llegar al malo malísimo de Julia Navarro que es directamente “el ángel caído”, le denomino Pre-Toxic. ¡De esta categoría claroscura no nos libramos ni uno! Va por momentos, por días o temporadas, y se esconde en los recovecos del inconsciente. Se alimenta de actitudes vinculadas al victimismo, la competitividad, la manipulación, la inseguridad y dependencia emocional, el control, la culpa, cualquier tipo de adicción, todo esto dentro del marco de las relaciones laborales, familiares y personales.

James Redfield describe en su libro Las 9 revelaciones las estrategias de robo energético de los pre-toxic. El autor plantea cuatro principales dramas de control: los intimidadores, como los maltratadores, vampirizan con amenazas, los interrogadores lo hacen juzgando y cuestionando a  los demás, los reservados despistan mediante halagos y peloteos varios para “chupar energía”, y finalmente las víctimas “profesionales” juegan a hacerte sentir siempre culpable y responsable de su propia desgracia o felicidad.

Esta clase de violencia psíquica se produce constantemente, la mayoría de las veces de forma inconsciente, por personas con buena intención, pero que desconocen cómo gestionar sus propias emociones. En el libro La Maestría del Amor, Miguel Ruiz explica cómo el ser humano busca erróneamente cómo deshacerse de su “sombra o veneno emocional”  inyectándoselo al primero que pasa, en lugar de mirar hacia dentro, reconocerlo y transformarlo.

El caldo de cultivo más agradecido y fecundo de la toxicidad se encuentra en Internet. Las redes sociales y el WhatsApp se han convertido en un vertedero de toxicidad a granel abierto 24 horas al día, los 365 días al año. Hay que aprender a salirse de Internet, a no contestar a provocaciones online y a hablar más cara a cara para evitar malentendidos. También hay que permitirse no entrar en el juego de demandas de atención exageradas de los DRAMA QUEENS & KINGS. No somos malas personas si no contestamos a una avalancha de toxicidad sin freno o incluso si ponemos límites a relaciones que nos producen desgaste.

¡Difícil tarea la de ser honestos y justos en cuanto a pautas de conducta propias y ajenas! Todos encarnamos la dualidad que nos vio nacer, ganará a la que demos más luz. Es el Ying y el Yang del corazón, vencedor de un canalla al que no quiero en mi vida.

María Cicuéndez

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Author: María Cicuéndez Luna

mariacicuendezluna@gmail.com

4 thoughts on “ILUMINA TU SOMBRA

  1. Maria, gracias me encantó tu escrito. Me identifico con cada una de tus letras y puedo reflexionar en ellas, eres maravillosa.

  2. Estoy leyendo a Julia Navarro… cuando vi el artículo me interesó y leyéndolo me ha enamorado cómo penetras en el problema de la gente tóxia. He sufrido, como todos, alguna de estas sabandijas chupasangres que, como viles garrapatas, se enganchan al destrozo de lo ajeno. Seguiré leyéndote siempre que escribas…. así que si no paras, yo tampoco. Besazo enorme, María.

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